Testosterona

Por – La testosterona como droga de producto natural y uno de los esteroides anabolizantes mas ampliamente utilizados, es la mejor opción y referencia con la cual el resto de drogas va a compararse. Si bien, la construcción de ciclos de esteroides totalmente efectivos es absolutamente posible sin usar testosterona, la mayoría no sigue este patrón y en cambio utilizan la testosterona como base. Cualquier de los dos enfoques es acertado.

Como droga en el fisicoculturismo, la testosterona casi siempre se administra en forma de ester inyectable a causa de su escasa bio-disponibilidad oral, e imposibilidad de suministrar altas dosis por la vía transdermal o sublingual. También esta disponible en suspensión inyectable. Aquí, haremos referencia a estas inyecciones. Farmacológicamente, la testosterona actúa por medio del receptor androgeno y también por otros medios. En la practica se combina sinérgicamente con los esteroides anabólicos de categoría Clase I y Clase II. Por lo que se describen como de actividad mixta.

De la testosterona cabe mencionar, su particularidad de convertirse enzimáticamente a DHT y a estradiol (el mas importante de los estrogenos.)

Mientras haya niveles normales de testosterona y una actividad normal de las enzimas estas conversiones son bienvenidas; en cambio con niveles suprafisiológicos causados por el suministro de la droga, esas conversiones pueden ser indeseables. La DHT es por lo menos tres veces mas potente (efectivo por miligramo) que la testosterona al receptor androgeno (AR) : Por lo tanto, en los tejidos donde se convierte la testosterona a DHT. Hay efectivamente tres veces mas androgeno que en cualquier otra parte del cuerpo. Así, cualquier nivel de androgeno que reciba el tejido muscular, sera multiplicado efectivamente por tres o mas en la piel y en la próstata. Y eso puede ser demasiado.

La dutasterida (Avodart) se puede usar para mantener los niveles de DHT bajo control a pesar de hacerse un uso intensivo de la testosterona. La mayoría de los consumidores no lo hacen por el riesgo de reducir excesivamente el DHT, lo que puede ser comprensible en dosis completas, pero no creo que sea una preocupación cuando se usan dosis bajas (½ tableta cada tercer día) en un contexto de ciclo con una alta dosis de testosterona.

En lugar de la dustaterida se puede emplear finasterida (Proscar) si se desea utilizar un inhibidor de la enzima 5 alfa-reductasa. En este caso, en situación de un ciclo con alta dosis de testosterona, es poco probable que (5 mg) diarios de esta droga rebajen en exceso la DHT.

Otro de los inconvenientes es el exceso de conversión al estrógeno ya que esto contribuye a la inhibición del eje hipotalámico/pituitario/testicular (HPTA por sus siglas en inglés), lo que causa o agrava la ginecomastia, también puede producir distensión abdominal y crear una distribución desfavorable en el patrón de grasa. Esta conversión se puede controlar usando inhibidores de aromatasa como Arimidex o letrozole y/o también los efectos por exceso de estradiol se pueden bloquear en los tejidos importantes mediante el Clomid o el Nolvadex.

Dentro de las diferencias mas significativas de los esteroides anabólicos sintéticos en comparación con la testosterona, esta el que estos pueden evitar ya sea una o ambas conversiones enzimáticas. En el pasado, esta ventaja era muy importante. Sin embargo, ahora que estas conversiones se pueden controlar eficientemente, ya no se tiene que sufrir por los efectos adversos que inevitablemente se presentaban con el uso de altas dosis de testosterona.

Cuando se usa la testosterona como el solo androgeno, esta es capaz de dar excelentes resultados, especialmente cuando la dosis es de 1g o mas por semana, y puede, perfectamente, generar beneficios bastante considerables con tan solo 500mg/semana. Pero, si no se usan otras drogas para controlar el estrógeno, es probable que se sufran los efectos secundarios como la ginecomastia. Si no se tiene un control enzimático, el agrandamiento de la próstata, el empeoramiento del acné y la aceleración de la calvicie de patrón masculino (quienes sean genéticamente susceptibles de verse afectados ) son efectos mas problemáticos con la testosterona que con muchos otros esteroides sintéticos por sus niveles de androgeno efectivamente mas altos, vistos en los tejidos como resultado de la conversión local a la mas potente DHT.

Así, mientras se use la testosterona en altas dosis, las opciones para un ciclo altamente efectivo que logren minimizar los efectos secundarios; son, controlar dichas conversiones enzimáticas con el uso de compuestos complementarios o bien utilizar esteroides sintéticos que no se ven afectados por estas conversiones, o si no, combinar dosis moderadas de testosterona (100-200 mg/semana) con sintéticos.

Para controlar el estrógeno en los ciclos de testosterona es preferible usar un anti-aromatasa a un modulador selectivo de receptor de estrógeno (MSRE), como el Clomid o el Nolvadex dado que los MSRE no hacen nada por reducir los efectos de estrógeno elevado en el agravamiento del acné o causándolo, o estos mismos contribuyen negativamente. Ademas, los niveles inhabitualmente elevados de estrógeno pueden ser perjudiciales por otras razones.

200 mg/semana de testosterona inyectada logra entre 2/3 a ¾ de efecto supresivo con respecto a la inhibición del eje hipotalámico pituitario testicular (EHPT) , mientras que 100 mg/semana es efectivo en un 50%. Por esta razón, el uso de bajas dosis de testosterona no es particularmente eficaz, pues la producción natural “vale” 100-200 mg/semana, y una gran parte se pierde con el uso de los primeros 200 mg/semana inyectados. Por este motivo, los esteroides sintéticos de baja supresión son mas eficientes que la testosterona para usarse en bajas dosis.

En términos de planificar la recuperación del EHPT después de un ciclo, y por las razones ya expuestas, tiene poco sentido el iniciar una terapia posterior al ciclo hasta que los niveles de testosterona del ciclo hayan caído y son proporcionales con el uso de una cantidad máxima de 200 mg/semana. Por ejemplo, si se usan 800 mg/semana, lo aconsejable es esperar dos vidas medias. (Después de algunos días igual a la vida media, los niveles bajaran a niveles proporcionales con el uso de 400 mg/semana, y después de ese mismo tiempo nuevamente los niveles bajaran otra vez a la mitad , ahora a niveles que serán proporcionales conel uso de 200 mg/semana.) Ejemplo.- Si en la vida media del ester usado hubieran 5 días, se esperaría hasta 10 días después de la ultima inyección para empezar con la TPC cuando la droga en cuestión es testosterona , debido a los elementos de sus cualidades supresivas.

Se puede decir que un rango de dosificación aceptable para los novatos es de 600-750 mg/semana de testosterona inyectada en combinación con un anti-aromatasa. Si no se usa un anti-aromatasa, es preferible limitar la dosis de uso a 500 mg/semana, aunque, cuando no se usa un antiestrógeno, se puede dar el riesgo de ginecomastia incluso con dosis tan moderadas como 200 mg/semana. Aquellos mas avanzados pueden inclinarse en favor de un gramo semanalmente. Dosis superiores como 2 gramos a la semana por lo general solo ofrecen un poco mas de ganancia y es visible únicamente si se ha alcanzado el tope a 1 gr/semana. Algunos atletas profesionales usan dosis mayores a 1 gr/semana, y probablemente solo logren un leve incremento.

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